Directora

CUQUI PERAZA

Nacida en el seno de una reconocida familia yucateca, Cuqui supo desde muy temprana edad,  que lo suyo, a pesar de gustarle el comercio que venían desarrollando sus antecesores, no era permanecer detrás de un mostrador sin aportar algo de la inquietud que llevaba consigo;  ella como espíritu libre y a la vez comprometido con su entorno,  tenía que hacer algo distinto que trajera beneficios a la sociedad, eso sí, nunca se había planteado ser maestra, a pesar de estar rodeada de sobrinos que han sido sus más grandes amores. 

Fue invitada a asistir a un nuevo proyecto educativo que hacía tan solo tres años había iniciado en la ciudad, encabezado por don Joaquín Roch y liderado por Margarita Erosa de Gaber.

Desde el momento que llegó a las instalaciones de esta iniciativa, los colores, la variedad y la energía del material, así como las anécdotas de las guías venidas de la Ciudad de México, cautivaron a la joven, quien fue elegida de entre más de 50 chicas yucatecas para conocer más acerca de esta metodología.

A partir de ese momento permaneció un año colaborando como asistente en la Escuela Montessori de Mérida. Al año llega una entrenadora de la AMI (Asociación Montessori Internacional) quien al observar el desempeño sobresaliente de Cuqui Peraza, la invita (cuestión inusual para la AMI) a estudiar la carrera de Guía Montessori en la Ciudad de México para la posterior obtención del Certificado Internacional.

Su estadía en la capital no fue fácil, puesto que era la primera vez que se desprendía de su tradicional familia, se alejaba de la ciudad que la vio nacer y tenía que abrirse camino en un mundo totalmente desconocido para ella. Sin embargo, la Filosofía Montessori logró apasionarla a tal grado que decide permanecer en el D.F. a estudiar Comunidad Infantil.

Todo se combinó a la perfección para que Cuqui obtenga el Certificado de la AMI de Guía Montessori, así como de Comunidad Infantil, además de ser invitada en varias oportunidades a irse becada a Italia para estudiar Montessori Neonato, un curso para Niños especiales y otras más.

Sin embargo su premura por compartir todo lo aprendido y su afán por continuar el desarrollo del Método Montessori en la Península de Yucatán, hace que regrese a Mérida a seguir trabajando con Margarita Erosa.

Se mantuvo tres años como Guía en la Escuela Montessori de Mérida, cuando la directora de la Institución por compromisos personales, decide venderles la escuela a Cuqui Peraza y a Ma. Patricia Suárez, quien tenía el mismo tiempo colaborando en el Montessori. Comenzó una etapa de mucho sacrificio, trabajo, pero también múltiples satisfacciones. Pionera de cursos de verano matutinos y vespertinos en la ciudad de Mérida y trabajo arduo en vacaciones, lograron juntar el monto que les pedían y con ello, comprar la escuela.

Actualmente Cuqui Peraza ve recompensados todos y cada uno de los esfuerzos realizados, al ver que después de cuatro décadas, Montessori sigue en pie y cada día con más fuerza; bajo la tutela conjunta de Patty y Cuqui, ya son más de cuarenta generaciones de egresados de seres libres, autónomos y líderes en lo que ellos eligieron como camino de vida.
Hay mucho futuro por delante, Cuqui seguirá tocando los corazones de cientos de niños para lograr su autoconstrucción y obtener un porvenir brillante y feliz.