Directora

PATRICIA SUAREZ

Hija del primer Neurocirujano yucateco, Dr. Miguel Suárez y de formación teresiana, Ma. Patricia Suárez Díaz, fue tentada a conocer más del Método Montessori cuando terminó de cursar la Preparatoria, por una amiga muy cercana, quien a su vez supo de esta revolucionaria Filosofía por una tercera amiga que ya estaba involucrada con anterioridad.

Los años en México le brindaron profundas experiencias positivas, descubrir todo lo que Montessori podía ofrecer fue enriquecedor de manera personal, su visión de la vida cambió con tal fuerza que, estando estudiando, ya visualizaba una escuela en Mérida donde poder compartir y vivenciar la Filosofía, sin embargo no existía en ese momento ninguna opción viable y real.

Al año de su estadía en México, conoce a Cuqui Peraza con quien comienza a compartir, primero los estudios y después la vivienda. Fueron cientos de días que les permitieron conocerse y darse cuenta que tenían proyectos en común, su excelente relación desde los primeros días de convivencia, ha sido una de las columnas principales de la sociedad que han logrado mantener hasta el día de hoy.

Al obtener el Certificado Internacional de Guía Montessori de la AMI, Patty regresa a la Ciudad Blanca a colaborar en el Montessori de Mérida, cuando al igual que Cuqui, les proponen la compra de dicha Institución.

A su regreso y como complemento a lo antes estudiado, toma un Diplomado en Humanidades en las instalaciones de Escuela Modelo, que posteriormente sería la Universidad Modelo de esta ciudad. Con muchas horas de trabajo en su haber, con cursos de verano vespertinos y sacrificios recompensados, logran comprar la escuela para convertirla en lo que hoy conocemos como Montessori de Yucatán A.C.

Paralelamente a la tarea de levantar y desarrollar el Montessori de Yucatán, Patty contrae matrimonio con Arturo Rihani y tiene una hija, Adriana. Surge entonces la posibilidad de expandir su conocimiento y con ello la escuela misma, que Patty toma la decisión de alejarse de su hija y de su marido y regresa a la Ciudad de México para estudiar Taller.

Nuevamente los desvelos de estudiante se presentaron y junto con ellos la noticia de un segundo hijo, Arturo. Las satisfacciones no han dejado de presentarse para Patty, así como las anécdotas y nuevas experiencias.

Retirada del ambiente Montessori y dedicada junto con su socia Cuqui Peraza, a direccionar la escuela, la vida le presenta una oportunidad más para seguir involucrada directamente con la Filosofía. 

No será la última vez, Patty seguirá guiando a niños y pre-adolescentes desde el ambiente o desde la dirección, procurándoles las herramientas para que logren su libertad, autonomía y feliz autoconstrucción.